¿Por qué es tan difícil controlar la Chlamydia?
Es la gran pregunta en el campo. Para responderla, Laura profundiza en la biología de Chlamydia.
Se trata de una bacteria intracelular capaz de esconderse dentro de las células del huésped. Cuando infecta a un animal no gestante, comienza una fase latente en la cual se mantiene oculta y no causa ninguna sintomatología.

Los animales no muestran signos de infección hasta que quedan gestantes, que es cuando la bacteria se activa y causa el aborto. Y aquí viene la segunda fase crítica del ciclo: la excreción.
La fase de latencia hace que no podamos identificar los animales infectados
Las ovejas o cabras que abortan eliminan grandes cantidades de bacterias, contaminando el entorno. Así, otros animales se infectan y la enfermedad se disemina por el rebaño.
¿Qué signos de alerta vemos en el rebaño?
Nuestra experta lo tiene claro:
– Abortos al final de gestación
– Abortos concentrados en 2–3 semanas
– Corderos débiles o muertos
– Lesiones placentarias típicas: cotiledones necróticos y membranas engrosadas
Chlamydia se activa alrededor del día 90 de gestación, y es cuando invade la placenta y causa abortos
Si un animal aborta, ¿queda protegido?
Laura nos responde a esta pregunta tan común en las explotaciones. Los animales que abortan desarrollan una respuesta inmune que les puede proteger de abortar de nuevo en los siguientes partos. Pero esta protección no es ni completa ni permanente, por lo que el animal permanece infectado de por vida y puede infectar otras ovejas del rebaño.

Los animales permanecen infectados de por vida y serán contagiosos
Punto clave para su control
Laura nos desvela lo que será la clave para lidiar con el AEO: controlar la excreción.
Durante y después del aborto se excretan granes cantidades de Chlamydia, siendo las principales fuentes de infección el feto y la placenta. Por lo tanto, las medidas de bioseguridad y el manejo durante la época de partos serán esenciales.
Además, contamos con una herramienta clave: la vacunación, que ayuda a reducir la excreción del patógeno y, con ello, la presión de infección en el rebaño.
Conclusiones
La experta Laura del Río nos ha ayudado a entender mejor el AEO. Chlamydia es difícil de controlar por latencia y su capacidad diseminarse. Por ello, el control eficaz del AEO debe basarse en la prevención, combinando manejo, bioseguridad y vacunación.
Consulta la entrevista completa y resuelve dudas sobre el AEO.
Artículo escrito por:
Tania Perálvarez Puerta- Global Product Manager · Small Ruminants Franchise · HIPRA


