En las explotaciones de ovejas y cabras lecheras, la rentabilidad depende en gran medida de la productividad y la reducción de costes. La genética no solo mejora la producción, sino que optimiza todo el sistema productivo y tiene resultados extraordinarios cuando se complementa con medidas adicionales de rutina de ordeño, higiene, nutrición y manejo.
¿Qué beneficios aporta la selección genética?
Una actividad ganadera es considerada rentable cuando los ingresos superan la inversión y los costes de producción. En los rebaños ovinos y caprinos lecheros, estos ingresos proceden principalmente de la venta de leche. Sin embargo, incrementar la rentabilidad de la granja no depende únicamente de producir más leche, sino de mejorar la eficiencia global.
Factores como la eficiencia productiva, la longevidad funcional y la sanidad tienen un impacto directo en la sostenibilidad económica
Por ello, cuando hablamos de la selección genética de la ubre, no solo buscamos aumentar la producción lechera. También nos enfocamos en caracteres que optimizan la productividad, reducen problemas sanitarios y facilitan el manejo diario del ganado.

Las ubres con conformación óptima llevan a:
1. Aumento de producción y calidad de la leche:
La morfología de la ubre influye directamente en la capacidad de almacenamiento, lo que lleva a aumentar su producción. Además, los animales con ubres óptimas muestran menor RCS y mejor bacteriología, lo que puede traducirse en bonificaciones en términos de calidad.
2. Mayor longevidad productiva:
Las ovejas y cabras con ubres bien conformadas mantienen ciclos productivos más largos, lo que aumenta el retorno de la inversión al producir leche durante más años sin problemas de salud. Una mala conformación mamaria eleva el riesgo de enfermedades y descartes tempranos, incrementando los costes de reposición.
Seleccionar genéticamente animales con buena conformación de ubres puede marcar la diferencia económica en una granja
3. Reducción de mastitis:
Los animales con una buena conformación mamaria son menos propensos a sufrir lesiones e infecciones, lo que reduce significativamente el riesgo de mastitis. Esto implica una menor necesidad de tratamientos, disminuyendo los costes asociados y contribuyendo a reducir el uso de antibióticos.
4. Eficiencia operativa:
La conformación ideal de la ubre, especialmente de los pezones, facilita el ordeño, reduciendo los tiempos de trabajo y el desgaste de las máquinas. Esto mejora la eficiencia de la explotación y disminuye la necesidad de mano de obra.

Conclusión
La selección genética de la ubre es una herramienta estratégica para mejorar la rentabilidad en rebaños ovinos y caprinos lecheros.
Las ubres con una conformación adecuada aportan beneficios directos y sostenidos en el tiempo: incrementan la cantidad y calidad de la leche, prolongan la vida productiva de los animales, reducen la incidencia de mastitis y facilitan el ordeño.
La mejor oveja no es la más productora sino la que más beneficio proporciona al ganadero
Artículo escrito por:
David Raimundo Crespo – Global Product Manager · Small Ruminants Franchise · HIPRA
Tania Perálvarez Puerta – Global Product Manager · Small Ruminants Franchise · HIPRA


